martes, 19 de febrero de 2008

Lady Sisiak & Delirium Tremens XVI

Deberían de ser las tres de la madrugada de un martes que jugaba con el insomnio al “quien es quien”, me desperté tres veces y me acosté dos, cuando estaba sentada en el sofá, leyendo, me entraba sueño y cuando volvía a la cama, era imposible conciliarlo. La ingesta de un Zolpidem era una posibilidad algo pecaminosa, llevaba unos días queriendo quitar el hábito de drogas legales, así que opté por joderme y aguantarme. En ésas me hallaba cuando sonó el teléfono:

-Me parece mentira que no le hayas llamado, querida- mil agujas fueron clavadas repentinamente en todo mi cuerpo, no sabía si sentir placer, alegría o sufrimiento, la voz sugerente de Lorena me dejó más espabilada de lo que ya estaba.

-¿A quién, perra promiscua?- pregunté estupefacta.

-¡Al Bohemio… al Hippi niño de papá!- pausó- Con lo que te pegan a ti esos tipos…

-Nag nena… sabes que me mantengo bastante lejos de los ingenuos adinerados- recordé encendiendo un pitillo- ¿Cómo andas?

-La vida es un pañuelo querida- suspiró- sólo a mi se me ocurre ir a la Isla del Hierro y encontrarme con el Pocholo de mi vida cuando ya le había borrado de la lista- evidentemente ahora encajaba todo, ya que, que yo supiera, Lorena no tenía ningún poder telepático- Ya sabes, es lo más parecido a una pareja estable lo que ahora mismo estoy viviendo, ¡Y no veas como me jode no poder seducir a ninguno en la playa! Sería algo muy desconsiderado por mi parte…

-¿Cuándo has tenido consideración con un hombre?- reímos las dos al tiempo

-Me le encontré en un bar, estaba sólo… se puso a hablar en francés sobre las anécdotas de destino, así que yo le dije “Querido, sabes que el francés físico es lo mío, pero en cuanto al idioma soy una inexperta”- buenos contraataques tenía mi camello glamurosa- Así que figúrate… Bueno, ¿Y a quien te estás tirando de mi agenda entonces?

-Al Escorpio- respondí con absoluta frialdad, como el silencio que vino a continuación.

-¿A ése?- preguntó con indiferencia- Es un tanto extraño, pero bueno ¿Y cómo fue?

-Tu misma lo has dicho, es un tío raro…- omití absolutamente todo pensamiento que me llevaba obsesionando días.

-Sisia… te conozco, eres capaz de estar semanas con un impotente simplemente porque cuando le ves se te pira la pinza… ¡Cuenta!- maldije mis noches de coca y copas con ella.

-No sé nena… no quiero hacer sentencias

-¿Estás bien? Tú siempre catalogas los hombres, como yo y les pones apodos y todo eso…- meditó- ¿No te estarás pillando?

-Lorena, tía, no tengo la cabeza para ésas historias… ¿Cuándo vienes?- cambié de tema.

-Cuando a mi Pocholo se le acabe el dinero- rió- mi plan era estar unas semanas, pero como me encontré con él, aprovecho su tarjeta de crédito y la vida sabática... Bueno querida, te dejo, que en nada sale éste de la ducha. Cuídate ¿Vale?

-Lo mismo digo perra.- y colgamos el teléfono a la par; los minutos siguientes diseccioné la conversación, ¿Por qué ése maldito silencio cuando le dije que me había enrollado con él? ¿A qué se refería con es un tanto extraño? ¿Al pibe o a la conjunción en sí?. Fue entonces cuando la paranoia se alió con el insomnio; fue evidente que averiguó mi farol, mi cabeza siempre estaba dispuesta a las historias extrañas de amor, a pillarse de lo imposible.


4 comentarios:

María (luna) dijo...

Gracias, gracias, gracias por continuar la historia...Ya estaba yo diciendo ¿qué pasa? ¿Y Lore?.


Seguiré como una boba esperando la continuación.

A ver como prosigue.

Besos Lady

Anónimo dijo...

No hay mayor obstáculo para la liberación ke la necesidad de liberación...
(www.lacoctelera.com/yonki-de-la-poesia)

Teresa dijo...

Un Scorpio impotente, el hambre con las ganas de comer. Vaya combinacion de mierda, jajajaaja

Hablamos

Besos

Anónimo dijo...

Que continueeeeeeeeeeeee yaaaaaa