martes, 29 de enero de 2008

TRES POEMAS MAS, UNO DETRAS DEL OTRO...

"Maldita melancolía"

Llorar constante, violento, por ti;
sentirlo todo arrasado y vacío,
escuchar a la muerte en mi latido
y matar a la sonrisa en el sufrir.

Descubrir al invierno en Abril,
contemplando al cielo sombrío
como deja caer la gota del frío
en mi alma triste, apenada y gris.

¡Maldita melancolía, márchate de aquí,
yo no quiero de ti, mi enemiga,
que me acortes las horas del sentir.

¡De mi triste paso por la vida,
yo en ti, quise por todo ser feliz,
y no fue más engaño que la fantasía!


"Soledad"

Ni del amargor salado de tus ojos,
ni la embriaguez de tus abrazos,
podrán coser del corazón los rotos,
ni del alma reconstruir los daños.

Mi verdad es la mentira de los otros,
¿mi tiempo?, la desventura de los ratos...
busco la alegría entre los posos
del vino que fructifica con los años.

Mi soledad al amor está vencida,
con el corazón en guerra y solitario,
y encuentro dentro de la herida

la luz que parte como el rayo,
el dolor sangrante de la vida,
al sentirte como algo sacro-santo.

"¿Quién?"

¿Quién habrá en la tierra que me ame,
que contagie con su fuerza la ilusión?
¿Quién sabrá en la tierra hallarme
y pasado el tiempo me diga adiós?

¿Quién podrá al fin desatarme,
dentro de mi al viejo amor?
¿Quién por la senda del instante
calmará la sed del corazón?

Ni nadie, ni nada, ni tú, ni yo,
podremos en el dolor constante,
darle nuevas formas a la pasión;

que yo, por no saber qué darte,
y por querer cantarte la canción,
sigo muerto por la vida, nana del dolor.

4 comentarios:

María (Luna) dijo...

Joder Inthi, son preciosos.

Si esto te lo hace el desamos...VIVA ESTE

Besos

María (Luna) dijo...

el desamor...Joder no doy una

Anónimo dijo...

Los poemas son de muy poca calidad. Pero claro, ¿qué se va a esperar de un blog de frikis?

Nómada planetario dijo...

Obviemos aquellos que intentan lastrar con su opinión de mucho peso la senda aérea de este proyecto.
Este poema desgarra sentimiento y es hora de que el destino trueque tanto infortunio en gozo, el cual puede surgir tras el más nimio de los gestos.
Ánimo.