martes, 12 de febrero de 2008

Cartas, amores, y despedidas...





Basada en hechos reales, y extraído de El Rincón de Los Vencidos.

Hace ya mucho tiempo, un joven, solía ir algunas semanas con sus amigos a un cibercafé, muchas veces, ellos entablaban conversaciones con "amigas", y intercambiaban teléfonos. Siempre la misma rutina, nunca nada especial, hasta aquel día.

Aquel día cuando se despertó, nada podría presagiar que fuera distinto ese día. Pero, cuando llegaron al ciber, y entraron en el ciberespacio, allí estaban tres amigas esperándolos. Como tantas otras veces entablaron conversación, había algunas cosas en las que coincidían, y otras en las que no. Aquella conversación se alargó más que de costumbre, incluso, llegaron a intercambiar algo más que teléfonos, intercambiaron las direcciones, para cartearse. Algo ya en desuso por aquella época.

Fueron seis o siete años, diez o doce cartas, y muchas, muchísimas hojas en las cartas, poemas, canciones, fotos, pero sobre todo recuerdos, esperanzas, incluso, me atrevería a decir, sin equivocarme, que entre ellos hubo algo más que amistad. Podría decir que hubo amor. Pero, hemos avanzado demasiado, retrocedamos un poco.

Las primeras cartas que se escribieron fueron un poco tímidas, por compromiso, pero poco a poco, esas cartas se convirtieron en algo más serio, se contaban cosas íntimas, momentos, y se dedicaban poemas y canciones. Mientras tanto, entre carta y carta, había mensajes, pocas veces llamadas. Él soñaba con oír su voz a través del teléfono, pero nunca tenía el valor suficiente para llamarla. Y, a penas lo hizo un par de veces. Una de las veces que llamó fue en año nuevo del 2005, una de las veces, y por desgracia la última. Después de aquella llamada pasaron muchas cosas.

La relación, que entre ellos se había enfriado un poco, en esos momentos recobró la intensidad de otros tiempos, una intensidad que le sirvió al chico, casi sin quererlo, para poder, comenzar una relación más íntima con otra joven, una joven más cercana, a la que llegó a amar. Pero, incluso, antes de ese enfriamiento, y recalentamiento, aquella relación tuvo un enfriamiento mucho mayor. El chico, sin razón aparente, y en realidad, sin ninguna razón. Comenzó a distanciarse por un tiempo, la chica lo buscaba, lo llamaba, insistía, pero él, no le hacía caso.

Y lo peor de aquel tiempo, es que hacía todo eso sin razón, y se sentía mal. Pero en el fondo, sabía que no podía cambiar de decisión. Hasta que un día, sin volver a saber porqué lo hizo, y intentó volver como si nunca hubiera pasado nada. Y ella lo aceptó, lo acepó como si no hubiera pasado nada... Ella era así, amable, comprensiva, cariñosa, y encima bella... ¿Qué más podía pedir? Conocerla en persona...

Conocerla... algo que nunca tuvo la oportunidad de conseguir... algo que por el paso del tiempo, y la distancia, no consiguieron ninguno. Pasaron los años, y la relación se enfriaba, aunque de vez en cuando daba aún signos de vida, en forma de recuerdos... Porque, no habrá nada que los pueda separar, nunca se dijeron el Adiós definitivo, ni lo harán, siempre estarán unidos de esa manera, esa manera tan especial...


Ha pasado mucho tiempo, pero, él todavía no puede olvidar a su Muñekita Linda...

8 comentarios:

Ladrón_De_Versos dijo...

Me ha gustado la historia. De hecho todavía sueño con tener relaciones epistolares con desconocidas que amen la poesía. Quizás sea bueno para nuestro tiempo el asunto del email y por eso la carta está entrando en desuso. Por cierto, no es por empreñar, si no por iluminar, pero tienes varios fallos ortográficos y gramáticos. A modo de ejemplo te ilustraré con la palabra que has puesto de "Comprensiba" Creo que ahora sabrás cómo se escribe. Ya sé que en el teclado ambas letras van juntas... Si has colocado el post en tu blog intenta corregirlo. Es sólo una advertencia como lector. Saludos y nos leemos.

María (Luna) dijo...

Este es mi Josemy...Je,je...Puro corazón y corazón puro.


Que decir que El rincón de los vencidos, no es tan vencidos.

Besos

La Dulce Pena dijo...

Gracias Ladrón por resaltar la falta... (supongo que esa irá con V, como van juntas.. jeje). Las arreglaré, al menos las que vea...

Pues sí, las relaciones epistolares son más bonitas que los mails, algo que no he dicho, es que recuerdo, que tardaban 6 días en llegar, desde que me la mandaba... y la espera era hasta hermosa...
Saludos!

María, gracias... jaja. No te creas, a veces, también "estamos vencidos"...
Bss

La Dulce Pena dijo...

Bueno, he arreglado las faltas ortográficas que he visto...

De nuevo, gracias Ladrón

María (luna) dijo...

Que no digas eso...

Debería estar prohibido decirlo

La Dulce Pena dijo...

Bueno........ vale... jejeje

Bss

María (luna) dijo...

Eso ...

Nadie jamás estara vencido hasta que muera y a veces ni ocn esas...Ja,ja,ja

Alberto opchoa dijo...

mi nombre es Alberto
esa historia, esta super chevere.en algunas oacasiones el verdadero amor,vive asta mas aya de la muerte,por mas que los quieran sepaerar el pensamiento,un sonrriza y una mirada lo dice todo.cuidensen y recuerden el amor verdadero,no es aquel se dice ,el qeu se demuestra mas aya de todo y de todos.