lunes, 7 de enero de 2008

Personas con poca vergüenza, como dice mi Madre

El va en bicicleta. Ella en moto. El cruza la carretera, en bicicleta, con el semáforo (para el) en ya rojo. Ella se cruza con el, casi le roza. El se enfada, se gira, persigue a la mujer que va en moto, la mujer se pone nerviosa, le grita: "si no sabes ir en bicicleta no la utilices". El la insulta: "Asquerosa, imbécil, te vas a enterar". Se pone a perseguirla, durante no más de 200 metros, la mujer se pone nerviosa, se acerca demasiado a la acera, choca con el bordillo y cae al suelo. Se golpea la cabeza con la acera. Si esa mujer no hubiese llevado el casco, se habría partido la cabeza en dos.
La mujer está en el suelo. Sin levantarse. Al parecer, tiene la pierna rota, se siente algo mareada, y pérdida: asustada por la situación.
El joven se acerca, no tendrá más de 24 años. Comienza a gritarle: "te lo tienes merecido, eso te pasa por tonta, asquerosa (el joven escupe a la mujer, que yace en el suelo), sigue insultándola".
La gente, al ver el percal, se acercan a la mujer. Se ponen del lado de la mujer. El joven está demasiado nervioso, grita en mitad de la calle, sin soltar ni un solo instante su bicicleta plegable, y su casco verde. La mujer le mira, sin poder articular palabra: sigue asustada.
El joven, le sigue gritando.
Un policía que está justo en la acera de enfrente camina hacia ellos (los policías nunca suelen estar donde tienen que estar, no sé porqué). Pregunta a la mujer que ha pasado. Mientras, el joven, comienza a darse a la fuga muy despacio.
Yo, veo que el joven se va. Cruzo la carretera. Me acerco a una mujer, se lo digo: "el joven se está yendo, que no lo dejen ir". La mujer a la que se lo digo, le grita al policía: "el joven, se va, vaya a por el". El policía, por fin, va por el, pero a paso ligero, un hombre que no es policía, corre tras el. Al final lo atrapa. El policía, llega 30 segundos más tarde, le pide que le acompañe hasta donde está la mujer. El joven mantiene, a gritos, una larga conversación con la policía. Tres personas acompañan a la mujer que se pone de pie, cojea, al parecer tiene la pierna fracturada o rota.
Un hombre, se pone de lado del joven. El hombre dice que tiene la razón el joven, que la mujer iba muy rápido y que el solo cruzaba la carretera, cuando la mujer le ha gritado.
Los que están de lado de la mujer, dicen todo lo contrario: que la mujer solamente le ha dicho que tenga más cuidado por donde va, y que si no, que no coja una bicicleta: que el joven le ha gritado más, y luego el ha escupido y la ha insultado.

El policía pido refuerzos. Llegan refuerzos, y una ambulancia. A la mujer la meten en la ambulancia, y luego en un coche de policía, porque la mujer quiere denunciar. Al joven lo tienen allí, le piden el carnet, y luego lo meten también en la ambulancia para ver los daños físicos que tiene: que son , ninguno.
Yo cruzo la carretera, no quiero meterme en líos. Es mi hora de comer, y quiero comer tranquila, e irme a seguir trabajando. Pero cruzo la carretera como quien no quiere la cosa, quiero escuchar lo que dicen.
Me doy cuenta que cuando la mujer se despista. Un hombre que la apoyaba, ahora, sin que la mujer le vea, le da la razón al joven. Pienso, que la gente es muy hipócrita. Que asco de gente.
O estás en un bando o en otro.

Me retiro, al ver esa escena. Me siento en un banco. Ya no quiero saber nada más de la historia. Se llevan a la mujer y al joven en el mismo coche policial, y cuando pasan por la carretera, cerca del banco donde me he sentado, escucho como el joven le sigue gritando a la mujer, insultándola, y nadie hace nada.

3 comentarios:

Nómada planetario dijo...

Cosas similares he vivido en la calle, el cóctel de tráfico más insolidaridad produce estos resultados, por eso el otro día cuando un coche derribó con una maniobra prohibida a una moto que me precedía, enseguida paramos varios a ayudar al accidentado motorista y que no escapase el infractor.

Saludos.

PIER BIONNIVELLS dijo...

JO! lo que hay que ver.. estas cosas me ponen mala..
Siempre he pensado que la solidaridad es un bien común, ya que debemos practicarla..

Siempre he pensado en ayudar si veo que alguien la está pasando mal.. no puedo reprimir esta sensación de mujer maravilla.. aunque a veces tambien salga perjudicada.. peor es asi..

muy buen post.. saludos..

María (luna) dijo...

Siempre hay que ayudar...Es una obligación