sábado, 5 de enero de 2008

Huir del deseo y las ganas

Era el Verano del 2002. Ella me invitó a su casa. Al principio me negué, le dije que a su casa no subía, que me daba vergüenza conocer a su familia. Me dijo que en su casa no había nadie, y no se que me dio más miedo, si eso, o que estuviese toda su familia.
Subimos. No atinaba a abrir la puerta. Yo me reía, e intentaba hacerle cosquillas para que le costase más trabajo abrir la puerta.
Al entrar en su casa, un calor horroroso nos dio de pleno en la cara. Ella corrió a encender el aire acondicionado. Yo me quede mirando las figuras horrorosas, de cristal, que su madre, creo, tenía por decoración sobre unos muebles, que presumían de ser bastante caros.
Ella volvió: "ya he puesto el aire, verás como pronto hará fresquito" -me dijo-. Le sonreí y la tranquilicé. Yo estoy acostumbrada a pasar calor. Soy una persona que me adapto fácilmente a cualquier clima.
Ella siempre que yo abría la boca se reía.
Y allí, en su casa, se me insinuó. Empezó a tocarme el pelo, que por ese entonces yo lo llevaba bien corto. Me puso ojos de deseo, y yo sentí pánico. Me estaba, sin duda alguna metiendo en su jaula, para allí dentro devorarme. Y yo solo se que quería escapar.
Cualquiera que la hubiese visto, habría follado con ella. Pero a mi por ese entonces, me daba bastante miedo hacer cualquier cosa que pudiese hacerme o hacerle daño a otro ser.
Así que me separé de su lado. Fui corriendo a la cocina, abrí el frigorífico: se acercó a mi, me preguntó que porqué abría el frigorífico, que si tenía hambre.
Le respondí: "me gusta abrir los frigoríficos en casas desconocidas, ver lo que tienen en su interior. Mirando el interior de un frigorífico, puedo saber que clases de personas viven en esta casa". Ella pego una fuerte carcajada.
Me puse algo nerviosa, porque estaba detrás de mi, pegándome sus pechos a mi espalda, y recuerdo que, me dio tanta calor, que ni el frío que desprendía el frigorífico abierto consiguió que no sudase.

Me giré bruscamente. Esa mujer quería follar conmigo. Fui algo ingenua, no me di realmente cuenta hasta que noté la dureza de sus pezones golpeando mi espalda, hasta que la miré a los ojos y pude comprobar que me deseaba también con la mirada.
Entonces dije: "tengo hambre, voy a cocinar".
Empecé a sacar cosas del frigorífico, que estaba todo lleno de cosas buenas. Empecé a cortar pimientos, a rallar tomates, trocear carne. Y ella allí mirándome. Yo intentando aburrirla. O que me dijese claramente: quiero follar contigo. Y yo decirle, que se estaba equivocando conmigo, que ahora no estoy dispuesta para follar con nadie. Y sí, ella era tan hermosa que me daba hasta miedo tocarla.
Así que preparé la paella más buena de la historia. Comimos una rica paella. Ella rebañó el plato con pan. Lo dejó casi impecable. Yo lo mismo. Me dijo de ver una película en el Dvd. Yo pensé que quizá así se distraería un poco, y dejaría de pensar en follar.
Vimos la película. No recuerdo ahora cual, porque todo el rato estaba pendiente de sus movimientos, de sus miradas, de sus comentarios.
Cuando terminó la película, me dijo que si me podía decir algo. Yo pensaba, que era ahora el momento, cuando se tiraría a mi cuello, que me convencería para ir hasta su cama, y follar allí.
Tengo que decirte algo -me dijo- Verás: desde que te conozco he tenido ganas de besarte, de las ganas de besarte he pasado a tener ganas de follar contigo de forma salvaje, pero hoy me he dado cuenta de que lo que realmente quiero es ser tu novia".

Me quedé blanca.De los nervios que me entraron la paella viajó desde mi estómago hasta mi garganta, y me entraron unas ganas horribles de vomitar. Fui al baño y vomité toda la paella.
Cuando salí del baño, ella estaba allí, esperándome: fue cuando me di cuenta de que me comporté todo el rato como una gilipollas enamorada.
Lo que pasó más tarde, y los días siguientes, me lo reservo. Pues me dijo: esto no se lo cuentes a nadie en tu vida, pues pensarán que soy una estúpida que no sabe ligar.
No se lo contaré a nadie -te lo prometo-. Pero hoy, curiosamente me he acordado de ella, porque he encontrado una foto suya en mi ordenador y creo que se merecía que le dedicase un maravilloso post.

5 comentarios:

Navarro dijo...

Ameno relato si señor xD jejeje
Saludos y besos!!!

Luna Carmesi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alas al viento dijo...

Menudo momento para ponerse a cocinar!!!

La Dulce Pena dijo...

WOW, me has dejado con la boca abierta. Al principio iba leyendo, y creí que era un chico, y que, como tú dices, follaría a la primera de cambio. Pero luego, he descubierto que era una chica, y lo último que quería era hacer el amor con la otra chica. Pero, al igual que ella, pensé que la otra chica se le tiraría al cuello, y ¡no! se había enamorado de ella.

Joder, me ha encantado un final que no me esperaba, muy bien.

eigual dijo...

Graciasssssssss!!