viernes, 25 de enero de 2008

GÉLIDA.





¡Malditos sean tus descabellados ojos
de cuervo, hiena y hermosa serpiente,
corazón helado de escarcha mente,
hielas los intentos de mis besos rojos!

Respondes mis gestos con los enojos,
y muriendo estoy por darte simiente;
desdeñado me siento tristemente
si fría eres a mis atentos con despojos.

Mujer, eres de sangre fría, congelada,
de pocos besos y gélidas manos,
sin tu amor, la vida sabe poco o nada.

A tientas y a sabiendas, musa helada,
te confío mi genio y corazón sagrados
en mis versos de alma desventurada.

3 comentarios:

Nómada planetario dijo...

Muy acertada la métrica y rima del poema, pero es para salir corriendo cuando aparezca la mujer esa.
Saludos.

*LaDy SiSiaK* dijo...

nada, pienso que tus versos son desangelados... como tu con mi prosa sucia...jejejjeje

María (Luna) dijo...

Me ha encantado...Felicidades.