martes, 8 de enero de 2008

En un día infantil


Por que solo me quedaban mis manos
mi corazón, mis abrazos.

Por que solo me queda una esperanza
de que me halles:
En esta cuidad sin causa.
En esta ciudad de sueños.
En esta ciudad encantada.

Y me perdí,
para volver a encontrar
el camino de mi razón,
del despertar.

Pobre de mí,
aquel día infantil
en vez de aprovechar
eché a volar
en una mar y a la deriva.
Sin alma, sin paz…

Ahora que me encontré
Ahora, quizás me encuentres
Ahora es tarde para recuperar;
una mente privilegiada alejada del mar.

Pero no es tarde para rectificar.
Por que solo me queda la esperanza;
de que me rescates.
En esta ciudad amarga.
En esta ciudad de sueños.
En esta ciudad desarraigada.

Y me perdí
para encontrar,
un poquito de amor
donde nadie supo hallar.

Y me encontré
tirada,
en un banco de esperanza
Y tu mano cogió la mía
sin pedirme la desdicha.
De quién fui y que hice de mi
en un día infantil.

4 comentarios:

La Dulce Pena dijo...

Cielo, muy bonito, y a la vez triste...

¿dónde queda esa ciudad...?

María (Luna) dijo...

En un tal....Madrid.

Hippie !!! dijo...

Wow! Que interesante... me ha gustado mucho este escrito y el Blog!
Os dejo mis saludos y amor y paz!
Y como solia decir un viejo amigo:


"SI UN DIA DESPIERTO Y NO TE ENCUENTRO... SEGUIRE DURMIENDO!"

María (Luna) dijo...

Pues hippie:

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